sábado, 4 de octubre de 2008

Censurado.


A plenitud
El deseo humedece los rincones
Sobregiro los pecados
Que en la versatilidad del sexo se desvanecen,
Hasta que resucita y perdona
Al oleo
Los cubiertos
Vajillas de porcelana
Mesa redonda
Dispuesta a todo
Las cosas que no se ven
Cuando se está en la dimensión de lo oculto y bien pronunciado.
Mala suerte, perros y gatos subastados
Vestida de seda
Pequeñas lentejuelas alumbran las noches
Como casa recién pintadas.
Mi vanidad habla, le respondo…
¡Calla!
Obligo a que mis penas las pague el ciervo.
En mi recinto de malditos
Se encuentre…
¡escuchen! Por favor
¡escuchen!
Vine por mi, no lo celebren…
Porque entre decapitados y cabos sueltos
Mi nombre esta escrito.

Mariangel Sanchez

domingo, 7 de septiembre de 2008

Necesidad.


Este es un poema necesario.
De esos que nos quedamos soñando
Desde el comienzo.
Las tardes tienen nombres
De calles solitarias.
Y si es de noche,
Llueven las delgadeces adolescentes,
Y sus aguas de fiebre y parpados cansados.
Una hoja pasa casi sonando,
Queriendo vivir.
Y cierro los ojos tratando de creer en la reencarnación.
Quizás alguien diga que no necesitamos nuevas palabras.
Pero yo amo las plazas
Como ciertas cosas ocultas que aman los poetas.

Alessandra Coronel

jueves, 21 de agosto de 2008

¿Dónde detenerse?


Después de la montaña quedo yo…
Como un gran paréntesis
En la frase que no escribes.
Después de la tarde vuelven los verdes…
Y entonces, esta voz que me habla…
Quizás azul.
Quizás gris.
Donde no vuelven las sobras de nuestros destinos errados.
El rezo purpura…
Alas de un pájaro cualquiera.
Una sombra que me derrite desde arriba.
Campana
Cemento
Arena…
Sentimos pasos profundos recogerse del asfalto.
Aquí se acaba el camino.
Aunque tus pies me guíen.
No hay un más adelante,
Para el segundo que acaba de morir.
No hay un más adelante,
Para el enigma impreciso de una puerta a mi espalda.
¿Qué callan las estatuas cuando la ciudad está lejana?
Después de la montaña quedo yo…
Mis iras con mis querencias.
Debí nacer ciega…
Para mirar con los ojos de mí sombra,
Sería todo más claro ahora.

Alessandra Coronel

jueves, 14 de agosto de 2008

Narciso Triste

Me reservo las técnicas
sueño despierta y la sorpresa me asalta
concluyo con las fantasías
para dedicarme al juego
ese, el más dulce…Robarle un beso a la nube y hacerla llover
cerrarte los ojos al calor de mi carne
y negarle la luz al narciso triste
que brota de la mano

Por uno
dos
tres segundos más
me lo permito

Los sonidos minerales invaden mi laberinto
y apareces diáfano al instante
con ofrendas a mi rebeldía
apaciguando mi fiera.

Walquiria

martes, 12 de agosto de 2008

Un Momento



Sin imaginar
callando las estrellas
sobre un mundo alejado
un atardecer intenso
ella no huye
sueña..
inventa...


NAZ...

miércoles, 30 de julio de 2008

Bang!



¡Bang!
Para la noche antigua…
Muñecos desarmados y recogidos,
Por el sobresalto de la tierra herida.
al
as de dolencias
Se conjugan entre brazos y piernas desconocidos.
Motivos sin importancia…
¡la bomba estallo a dos metros!
¡Perforaron un corazón!
Armémonos y desarmémonos
Para tener más muñecos armados al amanecer.
No sabrá la vieja tierra
Cuando florezca la ultima primavera.
Y en la noche media…
Cielo de pólvora huracanada,
Otro ¡Bang!
De sepulturas colectivas
Donde se amasan la arena y la sangre inerte.
En un grito de dolor
Que llora la madre
En su oración imperfecta.
Y yo, no te vi desde antes….
Dolor en vertical.
No te vi desde antes…
Cuando te cocían el espíritu con rifles penitentes.
Cuando se escuchaba
La sangre distraída
En una tibia esponja de atmósfera y silencio.
Y te tragabas el anzuelo…
Pez inmóvil…
Voluntario…
Y poderoso…
Pero muerto…
Muerto en el pensamiento.
Suelo de plomo convicto,
Yo no te vi desde antes…
Alemania
Vietnam
Afganistán.
Cuando otros ¡Bang!
Se diluyen con tu noche de hoy
Junto a las lágrimas hambrientas de los niños.
Infancia nacida de una guerra
De umbilical sin recuerdo.
Sin cultura…
Ni palabras…
No sabrá la vieja tierra
Cuando florezca la ultima primavera.
Silencio flechado de sol.
Un trozo de marfil
Hecho ilusión y musa redoblada.
Un rumor de albas
Con demonios peregrinos.





Alessandra Coronel.

viernes, 25 de julio de 2008

Porque Los Molinos Siguen Siendo Gigantes

Desteñí el día para darle luz nueva
Apareciste diáfano en medio de la sorpresa
Espero…
A lo lejos se escucha la mitad de una canción
Mientes…
Miento…
Esta tarde trae consigo un vuelo dormido
Un vuelo de nido azul
Que se esparce en nuestras sombras…
Sueño…
Paredes…
Sueños…
El amor llega y a la mitad
Se acaba el mundo por ti
Un silencio tomado de una palabra oscura
Las palabras, son silencio entre el espacio de baldosas
Y blancas paredes
Que quiebran las líneas manchadas
Con negros…
Rojos…
Verdes…
La fosa se degrada
Y en la lapida apenas suena
Este punto para el final, el pacto
Convertido en luz…


Úrsula Rey
Mariangel Sánchez
Alessandra Coronel
José M. Mendoza
Jesus E. Rojas
Neílly Zambrano (naz)
Miguel Coronel...